Menú principal


 
 
Salud Pùblica
Escrito por Director   
Sábado, 22 de Agosto de 2020 11:12

Ante las bajas temperaturas, recuerdan extremar cuidados para prevenir las intoxicaciones por monóxido de carbono

 Frente a las bajas temperaturas imperantes en toda la provincia, desde el Ministerio de Salud se recuerdan las principales pautas preventivas. Cabe recordar que cada año se registran más de 2.000 consultas por exposición a monóxido de carbono en el país.


En nuestra provincia ya se han denunciado 19 casos de intoxicación por monóxido de carbono en lo que va de 2020. Se trata de un gas venenoso, menos denso que el aire, sin color ni olor y que no causa irritación, por lo cual se lo conoce como el “asesino invisible”, siendo la causa de unas 200 muertes al año en nuestro país. Dado que el gas se produce por la combustión incompleta de productos utilizados para calefaccionar los hogares, durante los meses de otoño e invierno se registran, cada año, más de 2.000 consultas por exposición al mismo, muchas de ellas graves. Así, ante las bajas temperaturas registradas en los últimos días, se recuerda la importancia de mantener una correcta ventilación en los ambientes cerrados.

La intoxicación se produce al inhalar el gas, y para los equipos de salud puede resultar complicado su diagnóstico debido a que provoca síntomas y signos que se pueden confundir con otras enfermedades. No obstante, cabe mencionar que estas intoxicaciones pueden dejar secuelas neurológicas e incluso provocar la muerte. Los más susceptibles son los niños, embarazadas, ancianos, personas con enfermedades cardíacas, respiratorias o anemia, y las mascotas.

Es importante saber que cuando hay poco oxígeno disponible, la cantidad y proporción del gas en el ambiente aumentan y pueden alcanzar niveles perjudiciales para la salud, por eso es fundamental la ventilación permanente de los ambientes.

Prevención

Entre las principales medidas preventivas están el recordar (y cumplir) que todos los artefactos domésticos que funcionen con combustible o gas (como estufas, calefones y calderas) sean instalados y revisados periódicamente por personal matriculado; y asegurarse de que estén libres las salidas al exterior. En el mismo sentido, limpiar anualmente las chimeneas del hogar y sus tirajes.

Asimismo, cuando esté encendida la calefacción, se debe verificar que no esté impedido el ingreso de aire a la habitación; y en los casos en los que se utilicen braseros o estufas a kerosén, se debe tener la precaución de encenderlos y apagarlos en el exterior, como también de retirarlos del ambiente antes de acostarse. No se debe usar el horno o las hornallas de la cocina para calefaccionar el hogar.

Permitir que circule el aire, dejando siempre algún espacio o abertura abierto. Además se debe controlar que en todos los casos la llama sea azul; en caso de presentar otro color se debe apagar el artefacto y llamar al servicio técnico para que lo revise. Tampoco se deben instalar calefones a gas dentro de los baños (si ya se encuentran en esa ubicación, llamar a un gasista matriculado y reubicarlos).

Los vehículos también son una importante fuente de emisión de gases, por eso se deben inspeccionar regularmente los caños de escape de los autos para detectar defectos; no se deben mantener encendidos los motores de los vehículos en sótanos o garajes cerrados; y tampoco hay que dejar a los niños o las mascotas dentro del auto cerrado con el motor encendido dentro del garaje.

Cuándo sospechar una intoxicación

Finalmente, se recuerdan los principales signos de alerta: Se debe sospechar de una posible intoxicación con monóxido de carbono cuando una o varias personas que están en un ambiente cerrado presentan al mismo tiempo: dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, palpitaciones y depresión del sensorio (degeneración neuronal-trastorno de las funciones cognitivas).

Si se identifica esta situación, y se interpreta que se está sufriendo una intoxicación por monóxido de carbono, se debe abandonar de inmediato el espacio, tomar aire fresco en el exterior y solicitar atención médica.

Se debe abandonar el domicilio, abriendo puertas y ventanas para ventilar y despejar los espacios, apagar los artefactos de gas y llamar al servicio de emergencia. Antes de regresar al domicilio, asegurarse de que un gasista matriculado realice la verificación de las instalaciones para identificar y corregir los desperfectos que originaron la intoxicación.

(Prensa Ministerio de Salud)