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Columna de Opiniòn
Escrito por Director   
Martes, 28 de Enero de 2020 13:01

Escribe Juan Domingo Gallo:"Hablemos de la Pobreza"

 Hace mucho tiempo que hablar de la pobreza en nuestra Ciudad se ha tornado un tema polémico; utilizado vilmente por algunos, negado por otros, pero sin dudas que el denominador común es que nos cuesta asumir la cuota de responsabilidad (mayor o menor) que nos cabe.-


Sin dudas que el camino más fácil, e inclina a dejar tranquila la conciencia, es echar culpas a otros (políticos, empresarios, los planes, etc…), inclusive a quienes son las víctimas “…son pobres porque quieren…”.-
Otras veces quedamos incursos en lo que señala Jauretche: la auto denigración; a la que define como “…una natural predisposición denigratoria que no es otra cosa que el producto de una formación intelectual dirigida a la detractación de lo nuestro…”.-
No tenemos el menor de los empachos en despreciar nuestra Ciudad, sin chequear y/o a sabiendas que no es tal situación, repetimos “es la más pobre”; “la más violenta”, “la luz más cara”, “los impuestos más caros”. La mayoría desconocemos y despreciamos su historia, su patrimonio; tornándonos así en los mayores detractores, resignados a que difícilmente vayamos a salir de este “pantano” en el que vivimos, existe una constante queja de lo que nosotros mismos conformamos.-
Pero no hay que ser muy lúcido (tal vez un poco optimista) para darse cuenta de que Concordia tiene un potencial tremendo no explotado. Con acceso a rutas nacionales, parque industrial, aguas termales, Universidades públicas, acceso al río, una de las generadoras hidroeléctricas más importes del país, paisajes inigualables, aguas subterráneas, servicios de gas natural, energía eléctrica estable, tierra fértil, aeropuerto, autódromo, clubes, comercios, gastronomía, boliches bailables, Carnavales, actividades deportivas y culturales, hospitales, entre tantas cosas. Evidentemente, no somos una ciudad con un 52 % de pobreza por falta de recursos, y/o como consecuencia de una desventaja geográfica; sino tal vez por no encontrar puntos en común que permita que toda esa potencialidad se haga realidad.-
Esa auto denigración no permite identificar cada uno de esos recursos humanos, naturales, culturales, económicos y sociales con los que contamos; para valorarlos, cuidarlos y potenciarlos. Crear oportunidades para un desarrollo de los ciudadanos, en un mundo convulsionado en donde el conocimiento es la fuente de poder económico, en la que los países asientan su desarrollo.-

De la valoración de nuestras riquezas y sus potencialidades, debemos pensar integral y estratégicamente la ciudad, elaborando propuestas a mediano y largo plazo que nos permitan construir una Concordia donde poder soñar con un futuro mejor no sea para unos ilusos.-
Es sabido, que salir de la pobreza no es sólo contar mensualmente con los ingresos económicos suficientes para cubrir los gastos básicos, sino que salir de la pobreza debe significar el inicio de un camino seguro de mejoramiento social y económico, un proceso sostenido de desarrollo, tanto en las condiciones económicas presentes, como en las posibilidades futuras de mantenerlas. Claro que, por la profunda crisis que estamos atravesando, lo urgente es lograr que las familias concordienses puedan lograr el sustento básico de alimentación, vivienda, etc; pero no solo debemos atender las urgencias, sino debemos ir por más y proyectando un futuro mejor y posible. Porque erradicar la pobreza implica generar las condiciones para que quien nace pobre sienta que puede dejar de serlo y que sus hijos e hijas, nietos y nietas, no lo serán.-
Y para elaborar propuestas que nos permitan construir esa Concordia que podemos ser, es necesaria la participación de todos los sectores de la sociedad: el sector político, el empresarial, el sindical, las organizaciones sociales, los clubes de barrio, el sector agropecuario, el industrial, el religioso, las organizaciones culturales, etc. Dejando de lado las mezquindades, sin importar el color político, todos los sectores, cada uno aportando desde su lugar, tenemos el deber ético de trabajar conjuntamente para construir una ciudad más justa, solidaria, libre, alegre y en paz.-
La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en septiembre del 2015, resolvió por unanimidad adoptar la “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. En dicha agenda se acordaron 17 objetivos, siendo el primero de ellos “Erradicar la pobreza en todas sus formas en todo el mundo”. Tenemos la obligación internacional asumida como Estado Nacional. Y tenemos la obligación de hacerlo por la futuras generaciones. ¿Por qué no elaborar la “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Concordia”, acordando como objetivo prioritario la erradicación de la pobreza?
En Concordia hay innumerables experiencias individuales y colectivas que tienen como eje principal tales objetivos, y sin dudas son los cimientos donde debe construirse el futuro, será necesario potenciar las mismas.-