Los trabajadores del Estado nacional también tendrán un aumento salarial similar al de los empleados privados en relación de dependencia. Esto es, una suba de 4000 pesos en dos cuotas, primero 3000 pesos con el sueldo de enero y luego se le sumarán 1000 más con el de febrero. La información fue confirmada por los sindicatos ATE y UPCN y desde el Gobierno afirman que la medida saldrá por decreto en el transcurso de la semana.

Pese al incremento, habrá una disputa entre los gremios y el Gobierno. En el caso del aumento para los privados que salió por decreto el sábado, abarca a todos los asalariados en relación de dependencia, sin importar la jerarquía o el sueldo. En cambio, para el caso de los estatales, desde el Ministerio de Trabajo confirmaron a PáginaI12 que “la idea será aplicarlo hasta un límite”. Desde Casa Rosada agregaron que el corte sería en 60 mil pesos para mantener la misma lógica de compensar “a los de abajo”.

Andrés Rodríguez, secretario general de Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) dijo a este diario que en conversaciones informales les confirmaron que el límite será de 60 mil pesos y negociarán si es en el salario bruto o el neto. “Le hicimos saber al Gobierno que estamos en desacuerdo porque van a dejar mucha gente afuera”, aseguró. El martes al mediodía se reunirán equipos técnicos del sindicato con representantes del Gobierno para avanzar en esta negociación. Será en la Subsecretaría de Gestión Pública que depende de Jefatura de Gabinete.

Rodríguez estima que los empleados estatales entre la administración pública central y las entidades descentralizadas ascienden a 200 mil personas. “Hay una cifra significativa que se va a quedar afuera del incremento salarial”, agregó, aunque no cuenta con los datos de qué porcentaje quedaría afuera.

Por parte de ATE, el secretario administrativo Juan Manuel Sueiro consideró que "el tope de 60 mil pesos brutos tiene un impacto desigual en algunos sectores. Hay investigadores asistentes del Conicet que quedan afectados. A la vez, se necesita encontrar alguna forma de compensacion para becarios y pasantes. El  bono es un aliciente y lo tomamos como tal, pero también estamos a la espera de un ámbito para poder conversar algunos puntos".

Los trabajadores estatales cobrarán el incremento salarial de 4000 pesos en dos cuotas. Primero 3000 con el sueldo de enero y luego 1000 más con el de febrero. Es decir que a partir de los primeros días de marzo ya comenzarán a percibir la suba de 4000 pesos, que con la quita de los aportes, será en la práctica un mejora de 3320 pesos. El aumento se mantendrá durante los siguientes meses ya que no es un bono ni una suma extraordinaria.

Además, los estatales tienen pendientes dos subas de la paritaria 2019: una del 5 por ciento en enero y otra del mismo porcentaje en febrero. “Eso no está en discusión”, afirmó Rodríguez. El incremento salarial por decreto y las subas pendientes de paritarias del año pasado van a compensarse, no a superponerse, según aseguró Claudio Moroni, ministro de Trabajo, el viernes por la noche en Casa Rosada, cuando hizo el anuncio de la suba para los trabajadores privados.

La paritaria 2020 para los estatales abre el primero de junio. “Ahí veremos si el Gobierno discute en un punto lógico y dejamos de perder como nos pasó en los últimos años”, aseguró Rodríguez. En este punto, el incremento salarial por decreto entra en una zona gris. El decreto publicado el sábado en el Boletín Oficial establece claramente que la suba deberá ser “absorbida por las futuras negociaciones paritarias”. Pero en la conferencia Moroni dijo que cuando se celebren las paritarias las partes decidirán "libremente" cómo se va incorporando esta remuneración al salario.

Sobre si los 4000 pesos se negocian como adelanto de sueldo o se incorporan a los básicos, el abogado laboralista Juan Pablo Chiesa considera que si las paritarias de este año incorporan el incremento al básico será “una situación más lógica y favorable” para los trabajadores. Sin embargo, opina que esto no se aplicará en absolutamente todas las negociaciones, sino en los casos donde los pisos sean bajos. Por ejemplo, es muy distinta la situación del gremio de pasteleros, donde los básicos son de alrededor de 20 mil pesos, que la de aceiteros, donde el básico supera los 50 mil pesos. “Esto se va a definir en forma sectorial”, anticipó.

El ministro de Trabajo había explicado en la conferencia del viernes por qué los estatales quedaron afuera del incremento salarial a los privados, junto a las empleadas domésticas y a los trabajadores rurales. “El sector público incluye empresas, administración central, organismos descentralizados. Tiene una complejidad administrativa que requiere más trabajo sobre cómo se va a aplicar”, aseguró. También queda por definirse qué pasará con los trabajadores provinciales y municipales. Sobre este punto, Moroni afirmó: “La Nación respeta las jurisdicciones. Cada provincia deberá resolver sus cuestiones autónomamente”.

 

Cabe destacar que el incremento salarial estará consignado en el recibo de sueldo como un rubro independiente y no deberá ser tenido en cuenta para el cálculo de ningún adicional salarial. Según el Gobierno, con esta medida 1,3 millones de trabajadores del sector privado recuperarán el poder adquisitivo perdido en el 2019, año con la inflación más alta desde 1991. Además, incorporará 20 mil millones de pesos en la mesa salarial.

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